Antes de traer una mascota a casa hay que hablarlo
Antes de regalar un perro o gato en Navidad, especialistas llaman a reflexionar: una mascota no es un obsequio, es un compromiso de al menos 10 años. Planeación, asesoría veterinaria y responsabilidad familiar son clave para evitar abandono y fraudes.
Adoptar o regalar una mascota en Navidad | Tenencia responsable de perros y gatos | Consejos veterinarios UNAM-Banfield
No es un regalo, es una historia de vida
Diciembre suele venir cargado de emoción. Posadas, luces, reuniones familiares y una pregunta que aparece casi sin darse cuenta: “¿Y si este año traemos un perrito o un gatito a casa?” …La escena parece entrañable, pero detrás de ese impulso hay una realidad que merece pausa y reflexión.
La Hospital Veterinario UNAM-Banfield lo ve cada año en consulta. La doctora Teresita del Niño Jesús Lerma Ávila, médica especialista en medicina y cirugía de perros y gatos, explica que las festividades suelen detonar decisiones bien intencionadas, pero poco planeadas. “No hay decisión más bonita que abrirle la puerta a una mascota siempre que se haga con conciencia”, nos dice la especialesta.
Porque una mascota no llega para un momento especial: llega, al menos, para los próximos diez o quince años. Y su presencia lo cambia todo.
Una mascota no se improvisa
Perros y gatos no son regalos envueltos en moños. Son seres vivos que sienten frío, hambre, miedo y afecto. Su llegada transforma rutinas, vacaciones, fines de semana y prioridades económicas. Exigen tiempo, espacio, paciencia y recursos constantes.
La especialista señala que muchas familias llegan después con preguntas que debieron hacerse antes: qué tipo de perro o gato se adapta mejor a su estilo de vida, quién asumirá los paseos diarios, quién cubrirá vacunas y consultas veterinarias, cómo se organizará la casa durante la etapa de adaptación o qué pasará cuando el “regalo” deje de ser novedad.
“El error más común es regalar una mascota ‘para el niño’, como si un menor pudiera asumir solo la responsabilidad. En realidad, es un compromiso colectivo”, explica la doctora. Una mascota puede convertirse en un verdadero pegamento familiar, pero solo cuando existe un acuerdo claro entre los adultos.
Diciembre también es temporada de fraudes
A este escenario se suma un riesgo poco visible: diciembre es uno de los meses con mayor incidencia de ventas fraudulentas de animales. Anuncios en redes sociales con fotografías perfectas, precios sospechosamente bajos y promesas irreales terminan, en muchos casos, en cachorros enfermos, sin vacunas ni historial médico.
Por ello, la recomendación es clara: asesorarse antes con un médico veterinario. Identificar señales de alerta, verificar el estado de salud del animal, recibir el carnet de vacunación y conocer su alimentación previa son pasos básicos para evitar problemas desde el primer día.
Pequeños rituales que construyen el vínculo
Adoptar o integrar una mascota de forma responsable implica planeación: preparar el hogar, programar la primera visita al veterinario, entender cómo será su primer mes de adaptación y asumir que habrá accidentes, ajustes y aprendizaje mutuo.
La doctora Lerma reconoce avances importantes: cada vez más familias adoptan de manera informada, comprenden la importancia de la medicina preventiva, la desparasitación, las vacunas y las revisiones médicas al menos dos veces al año. Sin embargo, subraya que aún falta camino por recorrer.
“Regalar una mascota no debería ser una decisión impulsiva que se diluya con la cuesta de enero. Es el inicio de una historia que puede ser extraordinaria si se escribe con responsabilidad, paciencia y guía profesional”, enfatiza.
Abrir la puerta, con los ojos abiertos
Si este diciembre una familia decide sumar a un perro o un gato a su vida, la invitación es hacerlo con los ojos abiertos y el corazón preparado. No se trata de sumar un regalo al árbol, sino de recibir a un ser que acompañará durante años, que le dará afecto incondicional y que, a cambio, merece cuidados, respeto y una vida digna.
