Contingencia ambiental alerta por daños a la salud en la CDMX
La pirotecnia elevó las PM2.5 a 103.6 µg/m³ y activó la Fase 1 de contingencia ambiental en CDMX y Edomex. Estudios científicos alertan sobre daños respiratorios, contaminación del agua y riesgos para fauna y población vulnerable.
Celebraciones que contaminan: partículas finas, metales pesados y riesgos invisibles
Celebraciones que contaminan: partículas finas, metales pesados y riesgos invisibles
La celebración con fuegos artificiales durante la noche del sábado y la madrugada del domingo dejó una estela preocupante en el Valle de México. La concentración de partículas finas PM2.5 alcanzó 103.6 microgramos por metro cúbico, nivel que activó la Fase 1 de Contingencia Ambiental en varias alcaldías de la Ciudad de México y municipios del Estado de México, de acuerdo con autoridades ambientales.
Las demarcaciones afectadas en la capital fueron Iztapalapa, Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco, mientras que en el Estado de México se incluyeron Atlautla, Ayapango, Chalco, Cocotitlán, Ecatzingo, Juchitepec, Ozumba, Temamatla, Tenango del Aire, Tepetlixpa, Tlalmanalco y Valle de Chalco Solidaridad.
En una de las ciudades más contaminadas del mundo, lo que suele vivirse como celebración puede transformarse rápidamente en una pesadilla ambiental y sanitaria.
Contaminación que no se ve, pero se respira
Desde hace años, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha advertido sobre los efectos nocivos de la pirotecnia en el ambiente y la salud. De acuerdo con información del portal especializado Natura Medio Ambiental, los fuegos artificiales liberan una compleja mezcla de nitratos, sulfatos y percloratos, combinados con metales como sodio, cobre, estroncio, litio, antimonio, magnesio, aluminio y bario, algunos de ellos con propiedades tóxicas y persistentes.
Eric Concepción, especialista en gestión y calidad del aire del Ministerio del Ambiente de Perú, explica que esta combinación libera monóxido de carbono (CO) y partículas PM2.5, las más peligrosas para la salud, ya que pueden permanecer en el aire hasta tres días después del evento.
Las partículas PM2.5 son tan pequeñas que penetran hasta el fondo de los pulmones, agravando enfermedades respiratorias y cardiovasculares. El monóxido de carbono, un gas incoloro e inodoro, puede provocar intoxicaciones súbitas, mientras que los metales pesados impactan directamente al sistema respiratorio.
Daños al agua, a la fauna y riesgo de incendios
El impacto no se limita al aire. Investigaciones publicadas en la revista científica Environmental Science & Technology, citadas por El País, documentaron que el perclorato de sodio utilizado en cohetes puede elevar su concentración en cuerpos de agua entre 24 y hasta 1,028 veces por encima de los niveles normales durante las 14 horas posteriores a los espectáculos pirotécnicos.
La Oficina Federal del Medio Ambiente de Suiza, también citada en estos estudios, recomienda que personas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares eviten asistir a eventos pirotécnicos, además de reconocer que los fuegos artificiales representan una fuente severa de estrés para la fauna y un alto riesgo de incendios forestales.
Impacto directo en la salud pública
La Secretaría de Salud de la Ciudad de México informó que los hospitales especializados en quemaduras atienden entre 900 y 1,000 casos al año, cifra que aumenta hasta 30% durante las celebraciones decembrinas, principalmente por el uso de pirotecnia.
Hacia una regulación más estricta
Ante este escenario, la quema de cohetes y juegos pirotécnicos podría enfrentar mayores restricciones en la CDMX. Las celebraciones patronales y espectáculos deberán contar con planes de contingencia y programas especiales de Protección Civil.
- Eventos de hasta 3,000 personas deberán presentar su plan ante la alcaldía correspondiente.
- Eventos con más de 3,001 asistentes deberán hacerlo ante la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.
Las sanciones por quema de pirotecnia sin autorización contemplan multas de 1,774 a 2,534 pesos, o arrestos de hasta 36 horas.
Celebrar sin contaminar
Los datos científicos son claros: la pirotecnia no solo ilumina el cielo, también carga el aire, el agua y los cuerpos con contaminantes de alto riesgo. En un contexto de crisis climática y emergencia sanitaria por la mala calidad del aire, repensar las formas de celebrar se vuelve una responsabilidad colectiva.
