“Vive Ligero” busca cambiar la conversación sobre el peso corporal y la salud
En el marco del Día Mundial de la Obesidad, Novo Nordisk presentó en México la campaña “Vive Ligero”, una iniciativa que busca visibilizar la obesidad como una enfermedad crónica tratable con acompañamiento médico. Especialistas advierten que cerca del 75% de los adultos en el país vive con sobrepeso u obesidad.
Especialistas advierten que la obesidad es una enfermedad crónica con impacto en el corazón, los riñones y el hígado, y que su tratamiento requiere acompañamiento médico y evidencia científica.
En México, hablar de obesidad sigue siendo una conversación incómoda. A menudo se reduce a un tema de estética o voluntad personal, cuando en realidad se trata de una enfermedad crónica compleja que impacta múltiples órganos del cuerpo. Cambiar esa narrativa es el objetivo central de Novo Nordisk, que lanzó en el país la campaña “Vive Ligero”, una iniciativa enfocada en educación médica, prevención y tratamiento con respaldo científico.
El anuncio se realizó en el marco del Día Mundial de la Obesidad, durante un encuentro con especialistas en salud que analizaron el peso de esta enfermedad en la población mexicana. La cifra es contundente: cerca del 75% de las personas adultas en México vive con sobrepeso u obesidad, una condición asociada con más de 200 enfermedades que afectan al sistema cardiovascular, metabólico, renal y hepático.
Durante el encuentro, médicos y especialistas coincidieron en que la obesidad debe abordarse como un problema de salud pública y no como una responsabilidad individual aislada.
“El exceso de peso impacta directamente al corazón, al hígado, a los riñones y a la calidad de vida de millones de personas”, explicó Mike Vivas, director médico senior de Novo Nordisk México. “Hablar de pérdida de peso no es una cuestión estética; es una vía para recuperar salud y prevenir enfermedades graves”.
La relación entre obesidad y enfermedades crónicas es clara. En México, las principales causas de muerte continúan siendo las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, los tumores malignos y las enfermedades hepáticas, de acuerdo con estadísticas del INEGI. Muchas de estas condiciones están estrechamente vinculadas con el exceso de peso.
Especialistas como la endocrinóloga Emma Chávez, el cardiólogo Hugo Radillo y el nefrólogo Ricardo Correa coincidieron en que la obesidad es una enfermedad multifactorial influida por procesos metabólicos, hormonales y sociales. Por ello, su tratamiento requiere estrategias integrales que combinen cambios en el estilo de vida, intervención médica y seguimiento clínico.
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la importancia de evitar la automedicación o el uso inadecuado de terapias para bajar de peso. Los especialistas enfatizaron que cualquier tratamiento debe realizarse bajo supervisión médica, dentro de un plan integral que contemple alimentación, actividad física y salud mental.
Dentro del campo clínico, diversas investigaciones han demostrado que tratamientos médicos modernos pueden contribuir a una pérdida de peso significativa y sostenida, además de reducir el riesgo de eventos cardiovasculares, mejorar la función física y elevar la calidad de vida de los pacientes.
Para acompañar este proceso, la campaña Vive Ligero busca ofrecer herramientas educativas, seguimiento médico y acceso a información confiable mediante plataformas de apoyo como NovoCare y el programa Nuevo Yo, enfocados en promover decisiones informadas y seguras.
Más allá de una campaña de comunicación, la iniciativa plantea un cambio de enfoque: entender la obesidad como una enfermedad tratable y dejar atrás el estigma que ha limitado durante décadas el acceso a atención médica adecuada.
“La obesidad no es falta de voluntad. Es una enfermedad regulada por mecanismos biológicos complejos”, explicó la Dra. Chávez. “Cuando se entiende desde la ciencia y no desde la culpa, se abren nuevas oportunidades para tratarla de forma efectiva”.
En un país donde el exceso de peso se ha convertido en uno de los mayores desafíos de salud pública, la conversación sobre obesidad empieza a cambiar. Y el primer paso, coinciden los especialistas, es reconocer que perder peso también puede ser una forma de recuperar la salud.
