La Luna se tiñó de rojo… pero México solo pudo mirar desde lejos
El 7 de septiembre, la Luna se vistió de rojo en Asia, África y Europa. México se quedó fuera… pero gracias a las imágenes globales pudimos viajar con la mirada. En marzo de 2026 tendremos revancha en nuestros cielos.
Eclipse lunar 7 de septiembre 2025: visible en Asia, África y Europa, pero no en México. Así se vivió el espectáculo global de la Luna roja.
El 7 de septiembre la Luna volvió a recordarnos lo pequeños que somos. Mientras en Asia, África, Europa y Oceanía millones de personas alzaban la vista y contemplaban una Luna de Sangre durante más de 80 minutos, en México la historia fue distinta: aquí nos tocó imaginarla, seguirla en redes y dejarnos envolver por las imágenes que viajaron desde el otro lado del planeta.
En India, la Luna emergió como una esfera rojiza sobre el horizonte, colándose entre rascacielos y templos milenarios. En París, la Torre Eiffel fue apenas un espectador discreto de ese tono cobrizo que convirtió la noche en postal. En Sudáfrica, la silueta de los árboles de sabana acompañó el espectáculo, y en Australia, playas enteras se llenaron de gente que convirtió el eclipse en festival improvisado.
Fue un recorrido visual global: desde los cielos despejados de Estambul hasta los acantilados neozelandeses, la humanidad compartió la misma mirada cósmica. Y aunque en México la Luna se escondió bajo el horizonte durante todo el evento, el internet hizo lo suyo: las pantallas se convirtieron en telescopios colectivos, y las fotos compartidas nos regalaron la sensación de estar ahí, en medio de la sombra de la Tierra proyectada sobre nuestro satélite.
Los astrónomos lo habían advertido: este eclipse no sería para América. Pero incluso desde la ausencia, la experiencia nos invita a pensar en la fuerza de lo compartido: millones de ojos siguiendo el mismo fenómeno desde distintas culturas y paisajes. La ciencia y la belleza del universo no conocen fronteras.
La buena noticia: tendremos revancha. El 3 de marzo de 2026, México volverá a ser parte del privilegio cuando la Luna se pinte de rojo justo sobre nuestros cielos. Mientras tanto, nos queda este viaje fotográfico por los países que sí tuvieron el asiento de primera fila.






