Especialistas proponen una nueva mirada sobre el TDAH en su día

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En el Día Internacional del TDAH, especialistas llaman a cambiar la narrativa sobre este trastorno y destacan que, con diagnóstico y acompañamiento adecuados, puede convertirse en una fortaleza. Creatividad, hiperfoco, resiliencia y espíritu emprendedor son algunas de las habilidades asociadas.

En el Día Internacional del TDAH especialistas destacan las fortalezas, creatividad y potencial de quienes viven con este perfil neurocognitivo.

En el Día Internacional del TDAH especialistas destacan las fortalezas, creatividad y potencial de quienes viven con este perfil neurocognitivo.

Cada vez son más las voces de la neurociencia que coinciden en que el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) no debería definirse únicamente por las dificultades que implica, sino también por el enorme potencial que puede desarrollar cuando existe un diagnóstico oportuno, acompañamiento y estrategias adecuadas.

En el marco del Día Internacional del TDAH, que se conmemora hoy 13 de julio, especialistas en salud mental hacen un llamado a dejar atrás los estigmas que durante décadas han acompañado a esta condición y comenzar a reconocerla como una forma distinta de procesar el mundo, capaz de impulsar la creatividad, la innovación y la resiliencia.

Aunque el TDAH suele identificarse durante la infancia por dificultades para mantener la atención, hiperactividad o impulsividad, investigaciones recientes y especialistas en neurociencias coinciden en que este perfil cognitivo también puede estar asociado con habilidades extraordinarias que, bien orientadas, favorecen el desarrollo académico, profesional y personal.

«La pregunta ya no debería ser únicamente cómo controlar los síntomas, sino cómo potenciar las fortalezas», resume la maestra Sandra Schaffer, directora del Centro Psicoaprende y de la Fundación de Neurociencias para el Desarrollo Integral del Individuo.

«Si nos enfocáramos en lo positivo veríamos que hay cualidades que, si se explotaran, contribuirían a una vida más feliz y exitosa de quienes lo padecen», afirma la especialista.

El TDAH es uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes en la infancia. Diversos estudios internacionales estiman que afecta aproximadamente entre el 5 y el 7% de los niños en edad escolar y que, en una proporción importante de los casos, los síntomas continúan durante la adolescencia y la vida adulta.

Sin embargo, el principal desafío sigue siendo el diagnóstico tardío y la persistencia de prejuicios que llevan a confundir el trastorno con falta de disciplina, desinterés o bajo rendimiento.

Hoy, especialistas como el reconocido psiquiatra estadounidense Ned Hallowell, referente mundial en el estudio del TDAH, proponen una visión diferente. Más que una enfermedad, lo describen como un perfil neurocognitivo con fortalezas y desafíos que requiere estrategias personalizadas para desarrollar todo su potencial.

Lejos de representar únicamente dificultades, la neurociencia ha identificado capacidades que suelen aparecer con frecuencia en personas con TDAH y que pueden convertirse en ventajas competitivas cuando reciben acompañamiento adecuado.

Entre ellas destacan la creatividad, el pensamiento divergente y la facilidad para generar ideas innovadoras, cualidades especialmente valoradas en disciplinas científicas, artísticas y tecnológicas.

También sobresale una gran energía para emprender proyectos que despiertan verdadero interés, así como la capacidad de experimentar hiperfoco, un estado de concentración intensa que permite dedicar horas a una actividad sin perder la atención cuando existe una motivación significativa.

A ello se suman un marcado espíritu emprendedor, la disposición para asumir riesgos, la búsqueda constante de soluciones originales y una notable resiliencia desarrollada tras enfrentar múltiples desafíos desde edades tempranas.

Incluso una característica frecuentemente considerada negativa, como la impaciencia, puede traducirse en rapidez para actuar, adaptarse al cambio y responder de manera creativa ante problemas complejos.

Padres, madres, docentes y cuidadores desempeñan un papel determinante para identificar tanto las áreas que requieren apoyo como las fortalezas particulares de cada niño, evitando comparaciones y comprendiendo que no existen dos personas con TDAH iguales.

Sandra Schaffer recomienda establecer expectativas claras, aplicar disciplina desde el afecto y mantener una comunicación abierta que permita a niñas, niños y adolescentes comprender su propia condición sin miedo ni estigmas.

Hablar del TDAH desde una perspectiva positiva no significa minimizar las dificultades que puede generar cuando no recibe atención. Significa reconocer que, con intervención oportuna y acompañamiento profesional, muchas personas desarrollan habilidades que les permiten destacar en distintos ámbitos.

Una nueva narrativa

La creciente evidencia científica invita a abandonar la idea de que el TDAH representa únicamente un obstáculo. Cada vez más investigadores, psicólogos y psiquiatras coinciden en que entender el funcionamiento particular de estas mentes permite diseñar estrategias educativas, familiares y laborales más incluyentes, donde la diferencia deje de verse como una limitación y comience a entenderse como una fuente de innovación.

En un mundo que demanda creatividad, pensamiento flexible y capacidad para resolver problemas complejos, cambiar la conversación sobre el TDAH puede representar mucho más que un acto de inclusión: puede convertirse en una oportunidad para descubrir talentos que durante años permanecieron invisibles.

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