Ahora la seguridad de los huéspedes hoteleros también se juega en la nube

0

Las cerraduras electrónicas dejaron de ser dispositivos aislados, hoy las credenciales digitales, accesos móviles, conectividad y sistemas en la nube forman ahora parte de una infraestructura que puede mejorar la experiencia de viajero.

Llegas al hotel, haces check-in, recibes una tarjeta o cada vez con mayor frecuencia una llave digital en el teléfono, abres la habitación y probablemente no vuelves a pensar en el sistema que hizo posible ese pequeño gesto.

Llegas al hotel, haces check-in, recibes una tarjeta o cada vez con mayor frecuencia una llave digital en el teléfono, abres la habitación y probablemente no vuelves a pensar en el sistema que hizo posible ese pequeño gesto.

Llegas al hotel, haces check-in, recibes una tarjeta o cada vez con mayor frecuencia una llave digital en el teléfono, abres la habitación y probablemente no vuelves a pensar en el sistema que hizo posible ese pequeño gesto.

Pero detrás de ese “clic” hay cada vez más tecnología, nos referimos a las cerraduras de las habitaciones forman parte de ecosistemas capaces de administrar credenciales, registrar accesos, conectarse con sistemas operativos del hotel e incluso interactuar con plataformas de gestión energética y otros servicios de la propiedad.

Y mientras los hoteles se vuelven más inteligentes, también necesitan pensar su seguridad mucho más allá de la puerta.

Una habitación conectada también genera datos

La digitalización ha transformado buena parte de la experiencia hotelera. El acceso móvil y las tecnologías contactless permite reducir procesos, facilitar la llegada del huésped y administrar diferentes servicios desde plataformas centralizadas. Sin embargo, esa comodidad implica una responsabilidad adicional: proteger la infraestructura tecnológica que hace funcionar el sistema.

Baste traer a la memoria que la  Cost of a Data Breach Report 2025 de IBM, situó el costo promedio global de una filtración de datos en 4.4 millones de dólares. Por su parte, el Data Breach Investigations Report 2025 de Verizon identificó las credenciales comprometidas como uno de los principales vectores de acceso inicial en las brechas analizadas.

Es más, ell problema adquiere otra dimensión en la hospitalidad gracias a la investigación Cybersecurity Threats and Their Impact on the Hospitality Industry, que señala que 31% de las empresas hoteleras estudiadas había experimentado al menos una filtración de datos y 89% reportaba incidentes recurrentes.

Es decir, la pregunta ya no es únicamente si la cerradura de una habitación es resistente. También importa qué ocurre con la información que permite abrirla.

Para Iván Acevedo, director general en México de Vingcard | ASSA ABLOY, evaluar un sistema de acceso únicamente por el precio de las tarjetas o de los dispositivos puede terminar siendo un ahorro engañoso. Una arquitectura deficiente puede traducirse posteriormente en clonación o compromiso de credenciales, fallas operativas, interrupciones del servicio y necesidad de sustituir tecnología antes de lo previsto.

La propuesta tecnológica de Vingcard apunta precisamente hacia el otro extremo en las plataformas de seguridad desarrolladas para la industria hotelera que permiten administrar desde la nube credenciales cifradas y distintos componentes de la operación.

La idea es que una anomalía pueda identificarse dentro del sistema y no dependa exclusivamente de que alguien descubra físicamente el problema en una cerradura. “Para enfrentar esta realidad, la industria requiere plataformas desarrolladas específicamente para la hospitalidad, en las que credenciales cifradas de última generación se gestionen de forma centralizada desde la nube”, explica Acevedo.

La actualización continua también resulta relevante. Al conectar cerraduras, sistemas de acceso y otros componentes de la propiedad, una plataforma puede detectar alertas y administrar cambios sin obligar al personal técnico a intervenir habitación por habitación.

El hotel del futuro también necesita una buena arquitectura digital

La discusión resulta especialmente interesante porque muestra cómo está cambiando el concepto de infraestructura hotelera. Durante décadas, invertir en seguridad podía significar mejores cerraduras, cámaras o controles físicos. Hoy también significa hablar de cifrado, software, conectividad, actualizaciones, gestión de credenciales y protección de datos.

Y el teléfono comienza a desempeñar un papel central. Las llaves móviles y los accesos contactless apuntan hacia una experiencia en la que el huésped podrá realizar cada vez más interacciones sin depender de tarjetas físicas.

Para los hoteles, sin embargo, incorporar tecnología no debería significar simplemente sumar dispositivos. “Es esta integración profunda entre las distintas áreas de la propiedad lo que marca la diferencia entre el gasto reactivo y la inversión inteligente”, sostiene Acevedo.

Vingcard, proveedor de soluciones tecnológicas para hospitalidad con presencia en más de 166 países, desarrolla precisamente un ecosistema que integra acceso móvil, conectividad, gestión de activos, herramientas operativas e integración con sistemas de gestión hotelera.

El cambio de fondo quizá pueda resumirse en algo muy sencillo; la puerta de una habitación sigue siendo la frontera entre el espacio público y el espacio privado de un huésped, pero la llave que la protege ya no necesariamente está en su bolsillo.

Puede estar en su teléfono, y buena parte de la seguridad que permite que funcione correctamente está ahora en la nube.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share via
Copy link
Powered by Social Snap