Todo lo que hace un médico veterinario y quizá no sabías
Este 17 de agosto, México celebra a las y los médicos veterinarios zootecnistas, una profesión que no solo cuida a perros y gatos: también participa en prevención de enfermedades, seguridad alimentaria, investigación y protección de la salud pública.
Una parte fundamental de la medicina veterinaria ocurre precisamente antes de que aparezca un problema
Cuando escuchamos “médico veterinario”, es fácil pensar en vacunas, consultas y ese momento en que nuestro perro descubre, demasiado tarde que el paseo en automóvil en realidad terminaba en el consultorio.
Pero la profesión es mucho más amplia.Este 17 de agosto se conmemora en México el Día del Médico Veterinario Zootecnista, una fecha que recuerda la fundación, en 1853, de la primera escuela de medicina veterinaria del país y del continente americano.
A más de 170 años de aquel momento, la profesión se ha transformado y hoy tiene presencia en áreas que van desde el cuidado cotidiano de nuestros animales de compañía hasta la salud pública, la investigación, la producción animal, la inocuidad de los alimentos y la vigilancia de enfermedades que pueden transmitirse entre animales y seres humanos.
El mejor paciente también es el que todavía no está enfermo
Una parte fundamental de la medicina veterinaria ocurre precisamente antes de que aparezca un problema.Las revisiones periódicas, vacunación, desparasitación, nutrición, salud dental, control de peso y actividad física permiten conocer cómo evoluciona cada animal e identificar cambios que podrían convertirse en señales de alerta.
“El médico veterinario no está únicamente para atender una enfermedad. Nuestro trabajo también consiste en acompañar las diferentes etapas de vida de cada ejemplar, conocer sus antecedentes y establecer medidas preventivas que permitan anticiparnos a posibles problemas de salud”, explica el Dr. Fausto Reyes Delgado, Director Médico y de Desarrollo Institucional del Hospital Veterinario UNAM-Banfield.
Y ese seguimiento cambia con los años. Un cachorro no necesita exactamente los mismos cuidados que un perro adulto, y un gato que comienza a envejecer requiere una vigilancia distinta a la que tenía durante sus primeros años de vida.
Millones de animales… y una enorme responsabilidad
La dimensión de esta profesión también puede entenderse mirando los hogares mexicanos. De acuerdo con los datos citados por el Hospital Veterinario UNAM-Banfield, 66.4% de las viviendas del país tiene al menos una mascota, mientras que se estima una población de 43.8 millones de perros y 19.2 millones de gatos.
Pero hay otra parte de la medicina veterinaria que muchas veces permanece lejos de nuestra vista.Estos profesionales también intervienen en la prevención y control de enfermedades, vigilan padecimientos que pueden pasar de animales a personas, participan en investigación científica, trabajan en conservación y contribuyen a garantizar la inocuidad de productos de origen animal.
Es decir, cuidar la salud animal también puede significar cuidar la nuestra.“Ser médico veterinario implica una responsabilidad que va más allá de tratar a un paciente. Hay un compromiso con la prevención, con las familias y también con la salud pública”, señala Reyes Delgado.
Para el especialista, se trata además de una profesión que exige actualización permanente, criterio médico y conciencia sobre el impacto que cada decisión puede tener en la salud y calidad de vida de un animal.
Este 17 de agosto, entonces, quizá valga la pena mirar de manera distinta a quien está detrás de la bata del consultorio.
Porque mientras nosotros vemos a alguien revisando a nuestro perro o gato, detrás hay una profesión que combina ciencia, prevención, bienestar animal y salud pública.
Y sí: también merece un enorme ¡gracias, doc! 🐶🐱
