La IA entra libremente a los salones universitarios
Laureate Education firmó un acuerdo de tres años con Google Cloud para incorporar Gemini y otras herramientas de inteligencia artificial en UVM, UNITEC, UPC, UPN y CIBERTEC. La apuesta no es solo poner IA en manos de estudiantes: también quiere ayudar a los docentes a personalizar clases, detectar a tiempo quién necesita apoyo y preparar nuevas habilidades para el trabajo.
Laureate Education anunció un acuerdo de tres años con Google Cloud que alcanzará a más de 500 mil estudiantes, docentes y colaboradores de cinco instituciones de educación superior en México y Perú
La inteligencia artificial ya hizo la tarea, ayudó con la presentación, resumió ese PDF interminable y probablemente se coló en más de una conversación entre profesores y estudiantes. Ahora viene una etapa bastante más interesante, al integrarla formalmente a la vida universitaria.
Laureate Education anunció un acuerdo de tres años con Google Cloud que alcanzará a más de 500 mil estudiantes, docentes y colaboradores de cinco instituciones de educación superior en México y Perú.
En nuestro país participarán la Universidad del Valle de México (UVM) y la Universidad Tecnológica de México (UNITEC); mientras que en Perú se incorporarán la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), la Universidad Privada del Norte (UPN) y CIBERTEC.
El proyecto contempla incorporar Gemini Enterprise, Google Cloud Platform, Google Workspace for Education y Gemini for Education, además de programas de capacitación en tecnología y preparación laboral como Google Skills.
Una de las partes más interesantes está detrás de lo que verá el estudiante en pantalla.La intención es conectar información que actualmente se encuentra distribuida entre cientos de aplicaciones institucionales y utilizarla para ofrecer experiencias de aprendizaje más personalizadas.
Para los profesores, las herramientas asistidas por IA podrán apoyar en tareas como diseñar cursos, adaptar la enseñanza e identificar de manera más temprana a estudiantes que requieren acompañamiento.
Y aquí aparece una idea importante dentro del anuncio: usar la tecnología para liberar tiempo del docente, no para sustituirlo. “La tecnología, por sí sola, no transforma la educación; los educadores sí”, sostiene Eilif Serck-Hanssen, presidente y CEO de Laureate Education, quien considera que la alianza puede ayudar a evolucionar qué se enseña, cómo se enseña y cómo se acompaña el aprendizaje.
La IA también se está convirtiendo en materia de empleabilidad
Hay otro objetivo detrás del acuerdo que resulta particularmente relevante para quienes hoy están en la universidad: aprender a trabajar con inteligencia artificial y herramientas en la nube antes de llegar al mercado laboral.
La formación contemplada en la alianza busca desarrollar competencias digitales vinculadas con tecnologías que ya están transformando numerosos sectores profesionales. Milton Larsen, director general del Sector Público para América Latina en Google Cloud, señala que el proyecto busca poner estas capacidades directamente en manos de los educadores y ayudar a los estudiantes a desarrollar las habilidades de nube e IA que demanda el mercado laboral global.
Pero la tecnología también puede utilizarse para atender uno de los problemas menos espectaculares y más importantes; de las universidades: evitar que un estudiante abandone sus estudios cuando todavía era posible ayudarlo.
Al conectar información académica e institucional, Laureate plantea utilizar estas herramientas para detectar obstáculos que afecten la permanencia, fortalecer el acompañamiento y mejorar posteriormente los resultados de empleabilidad.
Durante los últimos años buena parte de la conversación universitaria alrededor de la inteligencia artificial estuvo centrada en si los estudiantes debían utilizarla, cómo detectar trabajos realizados con estas herramientas o dónde colocar los límites.
Ahora las universidades también tendrán que decidir cómo enseñar con IA, cómo formar para trabajar con ella y, sobre todo, qué tareas queremos dejarle a la tecnología para que profesores y estudiantes puedan concentrarse en aquellas donde las personas siguen haciendo la diferencia.
Con esta alianza, UVM y UNITEC entran de lleno en ese experimento a gran escala; porque quizá la pregunta universitaria ya no sea si Gemini entrará al salón de clases, la pregunta será qué vamos a aprender a hacer con él una vez que esté sentado entre nosotros
